sábado, 23 de noviembre de 2013

UNA DE TARJETAS [de memoria, claro]

El otro día un amigo me llamó atribulado y pesaroso para contarme que su flamante réflex, que prometía una ráfaga de disparo de 5 fps (fotogramas por segundo), como mucho llegaba a las 2 fps. Le fui planteando una serie de cuestiones para averiguar la posible causa hasta que finalmente le pedí que sacara su tarjeta de la cámara y me la mostrara. ¡Oh my God!, fui mi expresión a ver una tarjeta de marca “rara” que según me dijo venía de regalo con la cámara. Mi amigo, que es algo impaciente, me pidió por favor que lo pudiera de inmediato al día sobre tarjetas de memoria. Siéntate y atiende –le dije:

Básicamente las tarjetas son unidades de memoria flash, que se caracterizan por poder borrarse en un “flash” (instante) y por ser memorias no volátiles, es decir, que no necesitan energía para mantener los datos grabados.
Hay dos características principales a tener en cuenta a la hora de adquirir una tarjeta de memoria:

Capacidad: Nos da la medida de la cantidad de fotografía que podemos almacenar. Se mide en MB (Megabytes) o GB (Gigabytes = 1000 MB) (actualmente lo normal son tarjetas siempre por encima por encima de 1 GB). Pongamos un ejemplo:

Mi cámara entrega unos archivos de 12 Mb de peso y dispongo de una tarjeta de 1 GB ¿Cuántas fotos puedo almacenar?


1 GB = 1000 MB
1000 MB / 12 MB = 83 fotos


Velocidad de transferencia: Indica el caudal máximo de escritura de datos. Se mide en MB/seg. Este parámetro es fundamental, sobre todo si queremos sacar partido al disparo en ráfaga o bien grabar vídeos en HD. Tengamos además en cuenta que dicha velocidad no se mantendrá uniforme, sino que irá menguando conforme se vaya llenado la tarjeta. Sigamos con el ejemplo anterior:

Mi cámara permite una ráfaga de 5 fps y entrega unos archivos con 12 Mb de peso, ¿Qué velocidad de transferencia necesitaré en mi tarjeta?


5 fps x 12 Mb = 60 Mb / segundo


Dicho lo anterior, en el mercado disponemos de distintos tipos de tarjeta, entre las cuales cabe destacar los siguientes:

  • SD (Secure Digital), de los tipos más usados, se caracterizan por pequeño tamaño. Pueden almacenar hasta 2 Gb de datos. Su velocidad de transferencia máxima se expresa en X, donde 40X = 6 MB/s, 80X = 12 MB/s, 100X = 15 MB/s, etc. Es una tecnología superada y se desaconseja su uso en las cámaras réflex actuales.

  • SDHC (Secure Digital High Capacity), es una evolución del tipo anterior pero conservando las mismas dimensiones. Admite capacidades de entre 4 y 32 GB, además de ser más eficiente y rápida. Este tipo de tarjeta garantizan además una velocidad mínima de transferencia, clasificándose según este criterio en las siguientes clases:


            Clase 2 = 2 MB/s
            Clase 4 = 4 MB/s
            Clase 6 = 6 MB/s
            Clase 10 = 10 MB/s







  • SDXC (Secure Digital Extend Capacity), tecnológicamente más avanzada aún que la SDHC, admite capacidades de entre 64 GB y 2 TB. Las tarjetas SDHC y SDXC pueden incorporar la tecnología UHSI (Ultra High Speed) que las dota de velocidades de transferencia de hasta 104 MB/s. Los tipos más antiguos de tarjeta SD son compatibles con dispositivos que admitan tecnologías más modernas, pero no al revés. Es decir, una tarjeta SD podrá ser utilizada en dispositivos SDHC y SDXC, en cambio no podré utilizar una tarjeta SDXC en un dispositivo SDHC o SD.

  • CF (Compact fash), tradicionalmente muy utilizadas a nivel profesional, son de mayor tamaño que las SD/SDHC/SDXC. Pueden llegar hasta 128 GB de capacidad y 100 MB/s de velocidad. Dependiendo del fabricante especifican la velocidad directamente en MB/s o en X (ejemplo: 266X = 40 MB/s). Dentro de este tipo de tarjetas, las que incorporan la tecnología UDMA (Ultra Direct Memory Access) ofrecen aun mayores velocidades de transferencia.
  • Memory stick PRO Duo, son tarjetas desarrolladas de SONY, aunque sus cámara réflex también llevan ranuras para tarjetas SD/SDHC.


  • xD picture Card, este sistema fue desarrollado por Oympus y Fuji para sus cámaras, con una capacidad máxima de 2 GB. Actualmente está cayendo en desuso.


Recomendaciones generales

Como norma, utilizaremos tarjetas con unas capacidades entre 4-32 GB y unas velocidades máximas no inferiores a 40 MB/s (266 X). En el caso de las tarjetas SDHC/SDHC deberán ser al menos de clase 6.

Por seguridad y durabilidad es especialmente importante adquirir primeras marcas (SanDisk, Transcend, Lexar, Kingston, Toshiba, etc.) para minimizar el riesgo de perder nuestras fotos.

Antes de comprar una tarjeta con determinada tecnología, deberemos asegurarnos que nuestra cámara puede soportarla, ya que de lo contario nos arriesgamos a hacer un desembolso por el que no vamos a obtener ninguna ventaja sustancia. Como siempre, habrá que echar un ojo al manual y comprar con sentido práctico.

Por último, es preferible utilizar varias tarjetas de media capacidad (8-16 GB) en lugar de una sola de más capacidad (64 GB), con objeto de minimizar la posible pérdida total de nuestras fotos ante una eventual avería o accidente.

Y de momento nada más. Espero que, tal como me expresó mi amigo, después de leer este post lo tengas más claro a la hora de comprar tu próxima tarjeta de memoria

viernes, 22 de noviembre de 2013

LUZ Y COLOR [materias primas de la fotografía]

Como todos sabemos los pintores utilizan sus pinturas para sobre un lienzo plasmar una imagen. Los fotógrafos utilizamos directamente la luz que refleja o emite una escena para impresionarla sobre una emulsión sensible o un sensor digital. Por tanto, podemos decir que nuestra materia prima es la propia luz. No en vano, la palabra fotografía, en griego, significa “escribir con luz”.


Estableciendo un paralelismo, al igual que el pintor conoce las pinturas que utiliza, el fotógrafo debe conocer las características de la luz, como paso primordial y previo en su proceso creativo.

Breve descripción física del la luz y el color
¿Pero qué es la luz? El universo, y como tal nuestro mundo, está repleto de lo queimage conocemos como radiaciones u ondas electromagnéticas, como pueden ser las ondas de radio, la microondas, los rayos X o los rayos cósmicos. Cada uno de los distintos tipos de radiaciones electromagnéticas se diferencia por su longitud de onda, que es la distancia entre dos crestas consecutivas.
La luz es el rango del espectro electromagnético que puede ser percibido por el ojo humano, conocido por tanto como espectro visible. El espectro visible está situado aproximadamente entre los 400 y 700 nanómetros[1] de longitud de onda, correspondientes al violeta y rojo respectivamente, situándose entre ambos toda la gama cromática. Por tanto, podemos decir que en la luz están todos los colores.

File:Electromagnetic spectrum-es.svg
Espectro visible dentro del espectro electromagnético.

Y entonces, ¿por qué algo es de un color determinado?
Sé que a alguien no le gustará, pero se puede afirmar que los colores como tal no existen, sino que son la interpretación que el cerebro humano hace de las distintas longitudes de onda que percibe a través del ojo.

De esta forma se puede afirmar que:
  • Un objeto es de un color determinado porque los pigmentos presentes en su superficie solo reflejan las longitudes de onda correspondientes a dicho color, absorbiendo las del resto.
  • Un objeto es blanco porque refleja prácticamente el 100 % de todas las longitudes de onda del espectro visible.
  • Un objeto es negro porque absorbe prácticamente el 100 % de todas las longitudes de onda del espectro visible.
  • Un objeto es gris porque refleja parcialmente todas las longitudes de onda del espectro visible en igual medida.
Los pigmentos de estas piedras absorben todas las longitudes de onda, a excepción de las comprendidas entre los 460 y 482 nanómetros, que corresponden al color azul.

Bien. Me ha parecido muy conveniente hacer esta breve aproximación científica a la luz y el color. Pero, ¿qué características de la luz nos interesa conocer desde el punto de vista puramente fotográfico? Lo trataré en una próxima entrada.
-----------------------------------------------------------------------------------------
[1] Unidad de longitud que equivale la diez millonésima parte de un metro