El otro día un amigo me llamó atribulado y pesaroso para
contarme que su flamante réflex, que prometía una ráfaga de disparo de 5 fps
(fotogramas por segundo), como mucho llegaba a las 2 fps. Le fui planteando una
serie de cuestiones para averiguar la posible causa hasta que finalmente le pedí
que sacara su tarjeta de la cámara y me la mostrara. ¡Oh my God!, fui mi
expresión a ver una tarjeta de marca “rara” que según me dijo venía de regalo
con la cámara. Mi amigo, que es algo impaciente, me pidió por favor que lo
pudiera de inmediato al día sobre tarjetas de memoria. Siéntate y atiende –le
dije:
Básicamente las tarjetas son unidades de memoria flash, que se caracterizan
por poder borrarse en un “flash” (instante) y por ser memorias no volátiles, es
decir, que no necesitan energía para mantener los datos grabados.
Hay dos características principales a tener en cuenta a la hora de adquirir
una tarjeta de memoria:
Capacidad: Nos da la medida de la cantidad de fotografía que podemos
almacenar. Se mide en MB (Megabytes) o GB (Gigabytes = 1000
MB) (actualmente lo normal son tarjetas siempre por encima por encima de
1 GB). Pongamos un ejemplo:
Mi cámara entrega unos archivos de 12 Mb de peso y dispongo de una tarjeta
de 1 GB ¿Cuántas fotos puedo almacenar?
1 GB = 1000 MB
1000 MB / 12 MB = 83 fotos
Velocidad de transferencia: Indica el caudal máximo de escritura de
datos. Se mide en MB/seg. Este parámetro es fundamental, sobre
todo si queremos sacar partido al disparo en ráfaga o bien grabar vídeos en HD.
Tengamos además en cuenta que dicha velocidad no se mantendrá uniforme, sino que
irá menguando conforme se vaya llenado la tarjeta. Sigamos con el ejemplo
anterior:
Mi cámara permite una ráfaga de 5 fps y entrega unos archivos con 12 Mb de
peso, ¿Qué velocidad de transferencia necesitaré en mi tarjeta?
5 fps x 12 Mb = 60 Mb / segundo
Dicho lo anterior, en el mercado disponemos de distintos tipos de
tarjeta, entre las cuales cabe destacar los siguientes:
- SD (Secure Digital), de los tipos más usados, se caracterizan por pequeño tamaño. Pueden almacenar hasta 2 Gb de datos. Su velocidad de transferencia máxima se expresa en X, donde 40X = 6 MB/s, 80X = 12 MB/s, 100X = 15 MB/s, etc. Es una tecnología superada y se desaconseja su uso en las cámaras réflex actuales.
- SDHC (Secure Digital High Capacity), es una evolución del tipo anterior pero conservando las mismas dimensiones. Admite capacidades de entre 4 y 32 GB, además de ser más eficiente y rápida. Este tipo de tarjeta garantizan además una velocidad mínima de transferencia, clasificándose según este criterio en las siguientes clases:

Clase 2 = 2 MB/s
Clase 4 = 4 MB/s
Clase 6 = 6 MB/s
Clase 10 = 10 MB/s
Clase 6 = 6 MB/s
Clase 10 = 10 MB/s
- SDXC (Secure Digital Extend Capacity), tecnológicamente más avanzada aún que la SDHC, admite capacidades de entre 64 GB y 2 TB. Las tarjetas SDHC y SDXC pueden incorporar la tecnología UHSI (Ultra High Speed) que las dota de velocidades de transferencia de hasta 104 MB/s. Los tipos más antiguos de tarjeta SD son compatibles con dispositivos que admitan tecnologías más modernas, pero no al revés. Es decir, una tarjeta SD podrá ser utilizada en dispositivos SDHC y SDXC, en cambio no podré utilizar una tarjeta SDXC en un dispositivo SDHC o SD.
- CF (Compact fash), tradicionalmente muy utilizadas a nivel profesional, son de mayor tamaño que las SD/SDHC/SDXC. Pueden llegar hasta 128 GB de capacidad y 100 MB/s de velocidad. Dependiendo del fabricante especifican la velocidad directamente en MB/s o en X (ejemplo: 266X = 40 MB/s). Dentro de este tipo de tarjetas, las que incorporan la tecnología UDMA (Ultra Direct Memory Access) ofrecen aun mayores velocidades de transferencia.
- Memory stick PRO Duo, son tarjetas desarrolladas de SONY, aunque sus cámara réflex también llevan ranuras para tarjetas SD/SDHC.
- xD picture Card, este sistema fue desarrollado por Oympus y Fuji para sus cámaras, con una capacidad máxima de 2 GB. Actualmente está cayendo en desuso.
Recomendaciones generales
Como norma, utilizaremos tarjetas con unas capacidades entre 4-32 GB y unas
velocidades máximas no inferiores a 40 MB/s (266 X). En el caso de
las tarjetas SDHC/SDHC deberán ser al menos de clase 6.
Por seguridad y durabilidad es especialmente importante adquirir primeras
marcas (SanDisk, Transcend, Lexar, Kingston, Toshiba, etc.) para minimizar el riesgo de
perder nuestras fotos.
Antes de comprar una tarjeta con determinada tecnología, deberemos
asegurarnos que nuestra cámara puede soportarla, ya que de lo contario nos
arriesgamos a hacer un desembolso por el que no vamos a obtener ninguna ventaja
sustancia. Como siempre, habrá que echar un ojo al manual y comprar con sentido
práctico.
Por último, es preferible utilizar varias
tarjetas de media capacidad (8-16 GB) en lugar de una sola de más capacidad (64
GB), con objeto de minimizar la posible pérdida total de nuestras fotos ante una
eventual avería o accidente.
Y de momento nada más. Espero que, tal como me expresó mi amigo, después de
leer este post lo tengas más claro a la hora de comprar tu próxima tarjeta de
memoria

